Cuando vivía en San Luis tenía la idea -muy stupid- de: «soy de pocas amigas morras y los demás vatos.» Ellos nunca tienen pedos y si hay los arreglan. Con el tiempo, comencé a darme cuenta cuenta como comenzar a realizar mis proyectos me daban la oportunidad de conocer morras que me dejaban una gran enseñanza. Un ejemplo fue que me encontré con niñas de San Luis tan chingonas que me impulsaban a seguir buscando lo que me apasiona. En otros casos, encontré amistad verdadera en un ambiente tan peleado como es la publicidad.
Suena suuuuper intenso, pero así fue.

Otra de las cosas que me movieron mucho fue cuando me llegó la invitación a Femme Reborn. Abril Chimal es una de las niñas más movidas que conozco. La conocí cuando cursamos Creatividad integral en La Academia Mexicana de Creatividad.

Total que llegué a una reunión y me di cuenta que estaba rodeada de morras con inquietudes similares a las mias. Morras que buscan debatir, informar y compartir experiencias. Morras que inspiran y buscan inspiración. Morras que están en busca de su yo y que quieren crecer en esta ciudad y sociedad que nos da pocas oportunidades.

Aguanten, no se equivoquen con que es un grupo de morras en contra de los vatos y luchamos en secreto o algo así. La onda es convivir y aportar algo a los proyectos personales.

Una de las morras que más admiro y que conocí en el grupo es a Karla aka Wasabichi.
Con ella he aprendido a reirme más de mi y a confiar en quién soy. Échenle ojo a sus instagram stories y Facebook.

En fin, en este grupo he encontrado otra forma de encontrarme y descubrir que los circulos de mujeres no tienen que ser malos.

Si quieren saber más, chequen: Femme Reborn
o en la página: https://www.femmereborn.com/survey