Por: Astrid Balderas

¿Te ha pasado que a veces ves un puesto de tacos que parecen muy buenos y cuando te los sirven resultan no serlo tanto?
Así me pasó con mi percepción respecto a EUA.

A pesar de ser un lugar que nunca me atrajo para vivir ni para visitar como turista, pensaba que era un país muy avanzado, con una política muy respetable y una sociedad bastante decente… Jajajajaja, ya sé, me faltaba ver más box.

Pues así fué que cuando por azares del destino, o mejor dicho, del corazón me vi migrando al corazón de Georgia, EUA.
Me encontré con un país lejos de ser perfecto, con rollos burocráticos (sí, llevo más de dos años en trámites migratorios, y luego preguntan porqué la gente entra ilegalmente 😒), política apestosa (sin comentarios 😬), una sociedad profundamente dividida y comida bastante gorda. Ya sé, eso suena igual que en México, pero definitivamente tienen un estilo diferente (excepto la comida, nada se compara con nuestros manjares culinarios de especialidad con servicios al aire libre).

Aún así pasado el tiempo, ha despertado un sentimiento nostálgico y de orgullo respecto a mi país, sus tradiciones, su cultura,
y su gente (Tú no Peña). Poco a poco estas cosas positivas van dejando atrás poco a poco a las negativas resultando poco a poco en un recuerdo idealizado de México y unas ganas muy grandes de regresar.

Estos dos años me han enseñado a valorar lo bello de mi familia y mis amigos, algo que los dólares no me dan, por que no nos hagamos mensos, amamos a EUA por su dinero 💵; la mayoría de los migrantes sólo quieren hacer dinero y luego regresar a sus lugares de origen y ayudar a su familia, mejorar sus lugares de origen, etc.

Pero este sentimiento no es endémico de quienes migran a Estados Unidos, si no de cualquier persona que deja su lugar de origen buscando una vida mejor. Así yo me he topado con personas que se enorgullecen hasta de los limones que se producen en su tierra, no es broma y es que viajar y conocer nuevos lugares, siempre te hace ver las cosas con una diferente perspectiva, no por nada dice la gente que “Viajar es cultura”.