Hoy les quiero a hablar de cómo me he sentido por estar cerca de cumplir 29 años y pensar en lo que he logrado y falta.

Hace unos días pensaba en por qué me sentía preocupada por casi estar en el tan conocido tercer piso y creo que todo va por un asunto de presión social.

Quizá porque he visto a mis amigas cumplir las metas de tener un negocio, tu propia familia y creí erróneamente que la sociedad era la que las dictaba, cuando yo fui la que los adopté.

Ya saben, terminar la carrera, seguir con tu novio de la secundaria, ganar bien, viajar y al final tener una familia.

Cuando uno es de provincia las cosas son más complicadas, OBVIAMENTE, no es igual en todos lados, pero si eres morro o morra seguro ya te preguntaron por el novio o la novia o si ya se te fue el tren para tener familia.

A estas alturas me doy cuenta que estoy en el lugar correcto y que nunca es tarde para emprender el viaje. ¿Qué es lo primero que debes hacer antes de independizarte? Tener confianza en ti, porque si esperas que te den el visto bueno, nunca pasará.

Dentro de este análisis, me di cuenta lo afortunada que soy por dedicarme a lo que siempre soñé: «Estudié administración y me encantaba la publicidad, pero no podía permitirme quedarme a esperar que la vida o mi familia me pusieran en ese camino.
Ahora trabajo con marcas reconocidas que nunca me hubiera imaginado hacerlo.»

«Soñé con la ciudad más grande del mundo, en la que hay miles de conciertos y nunca te dejan ir porque es tan peligrosa. Hoy la recorro con el mismo sentimiento que cuando llegué.»

«He trabajado en los lugares que he querido y lo mejor que me ha dejado ha sido conocer a banda que más que mis compañeros, son como mis hermanos.»

«Hacer que mi trabajo sea reconocido por gente que admiro y respeto sea puesto como ejemplo para otros.»

Tengo amigos que me quieren y se preocupan por mi – Gracias PPP – Gente que está conmigo en las buenas y en las malas. En fin, no hay una razón por la que deba sentirme amenazada.

Otra de las cosas que pensaba era que estaba demasiado “ruca” para hacer lo que me gusta, ya que veo a mis compañeros de trabajo o a mis amigos y pensaba chale, todos tienen un rato recorrido y yo apenas estoy aquí, pero creo que depende de la perspectiva con lo que lo veas. Ahora creo que estar rodeada de gente tan creativa, luchona y emprendedora me ha hecho no quedarme en mi zona de confort y siempre estar en la búsqueda de nuevas cosas para mi.

Nunca es tarde para comenzar a trabajar en lo que siempre imaginaste. Nunca es tarde para emprender ese negocio que siempre quisiste. Nunca es tarde para irte para tomar tus cosas y viajar a ese lugar que soñaste.

Mientras tengas la confianza que siempre saldrá bien y lo harás bien, todo lo demás, vale madres.

Foto: Mario Calderon
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